05 mayo 2012

The end

Han sido algo más de 5 años y 500 entradas contando historias y batallas.

He disfrutado mucho haciéndolo.

Pero a veces llega un momento en que una chispa fugaz de coherencia personal, humildad o simplemente pragmatismo te deja claro que hay que pasar página.

Tengo muy presente que hay gran cantidad de gente con historias deportivas mucho más interesantes que contar, que corren más rápido, que llegan más lejos, que hacen aventuras más espectaculares o simplemente que las venden o cuentan mucho mejor. En este escenario de sobreabundancia de información poco puedo aportar con un blog de las características de éste, dedicado a mis aventuras deportivas y a mis reflexiones personales.

Quizás tuvo sentido durante unos años en los que necesitaba expresar ciertas cosas o simplemente cumplir los objetivos de mantener informado de mis andanzas a mis conocidos y buscar un puntito de motivación adicional, como he comentado varias veces en el blog. Pero creo que todos tenemos el derecho y también la obligación de evolucionar si no queremos que la vida nos pase por encima.

De igual manera, para mí también ha perdido gran parte de sentido el hecho de participar en competiciones de manera habitual. Es una rutina que he realizado de manera casi semanal durante más de 20 años. De esta etapa me llevo de recuerdo un montón de sensaciones, entre ellas cruzar la línea de meta en primera posición en 318 ocasiones, lo que no tiene mayor mérito que prodigarse mucho y torear en todo tipo de plazas. En ocasiones he comentado con amigos que posiblemente sea el corredor con mayor número de victorias en España pero aunque este dato me pueda hacer relativa ilusión no es algo que me quite el sueño ni tiene ningún valor aparte del anecdótico, y de lo que significa mantener una rutina y participar en pruebas de disciplinas muy diferentes. Lo digo de corazón y sin ningún tipo de falsa modestia (si conocéis a alguien que tenga más victorias por favor comunicádmelo para que deje constancia rápidamente).

Así que también ha evolucionado mi manera de practicar el deporte y ahora lo hago con una vocación mucho más focalizada en lo puramente interior. Sigo buscando mis límites naturales de rendimiento porque creo que es algo que reconforta el espíritu y es una línea de conducta que en mi opinión genera muchas sinergias en otros ámbitos de la vida, pero no siento el deseo de compararme con alguien como lo sentía en el pasado. Creo que tampoco conecto ya con la filosofía que hay detrás de una gran parte de las carreras, no sé si es que han cambiado ellas o he cambiado yo. Las pautas que marca la nueva moda alrededor del "Running" (ya no es simplemente ir a correr) se encuentran algo lejos de mis intereses. Pienso que es una buena noticia que evolucionen los hábitos de la población, y me parece una maravilla que mucha más gente pueda disfrutar de determinadas sensaciones de bienestar que antes sólo experimentábamos cuatro bichos raros, pero yo prefiero apartarme a un lado. Esto no quiere decir que vaya a dejar de competir en pruebas organizadas de manera definitiva pero tendré que trabajar en buscar motivaciones adicionales para ello.

A pesar de que la edad no perdona y me imagino que los límites máximos de rendimiento natural pronto empezarán a menguar de manera más pronunciada, estoy bastante satisfecho con mi nivel deportivo actual y espero mantenerme en umbrales similares en el futuro. En cualquier caso, esto es algo que como siempre irá marcado por la disponibilidad de tiempo para el entrenamiento y el descanso que me dejen el resto de asuntos y tendrá fluctuaciones importantes como las ha tenido siempre, y lo asumo sin ningún tipo de condicionantes. El término clave aquí es "equilibrio".

Por otro lado y para ir concluyendo, mi vida personal y profesional sigue hacia adelante con aventuras cada vez más ilusionantes y en estos momentos tengo varios proyectos enriquecedores en marcha (de los que te enriquecen vitalmente, me refiero... el enriquecimiento económico se lo cedo gustosamente a otros porque no aspiro a ello, tengo las necesidades básicas cubiertas y además tengo ya demasiadas cosas materiales...), pero este blog nunca se ha centrado en estos ámbitos así que no creo que sea el sitio para dar detalles sobre ello. En cualquier caso soy un privilegiado y un afortunado, más aún en los tiempos que corren. Espero que si algún lector de estas líneas lo está pasando mal en estos momentos sea capaz de darle la vuelta a la situación lo antes posible.

Fin de la aventura. Quizás haya en el futuro algún hueco para poner en marcha otra pequeña parcela de exposición pública a través de cualquiera de las múltiples plataformas disponibles online pero será seguro una iniciativa diferente a la del blog "Steeplechasing", que se cierra en estos precisos momentos.

Esto es todo, amigos. Ha sido un placer. Gracias por leerme. Nos seguiremos viendo en el camino. La lucha sigue en otros terrenos.


04 mayo 2012

Reflexiones finales

Hoy me he levantado con ganas de hacer unas reflexiones en voz alta. Aunque aviso que todas ellas dan para mucho más de sí que para unas breves líneas en un blog y aquí se van a tratar de una manera superficial.

También se podría reflexionar sobre muchas otras cosas alrededor de los nuevos tiempos que vive el deporte.

Pero el caso es que esto es lo que me ha salido y lo que quería compartir con todos los lectores. Si por lo menos sirve como "food for thought" para alguien, ya habrá tenido algún sentido.

Las reflexiones tienen como foco poblaciones particulares de deportistas. Si tú simplemente te levantas pronto o terminas la jornada de trabajo, sales a hacer deporte para disfrutar de los beneficios que te aporta, vuelves a casa y sigues con tu vida (algo más feliz que antes de comenzar, eso sí), seguramente esto no vaya contigo.

No disparo a nadie con estos pensamientos, en todo caso me disparo a mí mismo.

Intentaré ser breve para no aburrir demasiado. Espero que se entienda lo que quiero transmitir.


En primer lugar me apetecía reflexionar sobre cómo está evolucionando en los últimos años el deporte de la carrera a pie, o en sentido más amplio los deportes de resistencia, o en sentido aún más amplio la práctica deportiva general. Hace no demasiados años había unos eventos limitados que estandarizaban la práctica deportiva, en los que se concentraban los mejores de esas disciplinas y donde si se necesitaba buscar referencias estaba claro que era el lugar donde podían encontrarse: Campeonatos del mundo o continentales, y Juegos Olímpicos, de un número determinado de deportes federados.

En los últimos años han surgido muchísimas nuevas disciplinas deportivas, especialmente individuales, y hay una confusión bastante interesante entre los aficionados no especializados sobre el verdadero nivel deportivo de cada una de ellas. Por no hablar de las competiciones por grupos de edad, de los deportes que combinan varias disciplinas deportivas o de las competiciones "de renombre" cuyo primer filtro es el importe en la cuota de inscripción.

Adicionalmente, hoy en día cada uno se puede montar su reto personal, ser subcampeón del mundo de las 7 vueltas a las 3 manzanas que componen la mitad derecha de su barrio, y si es capaz de hacer una historia interesante sobre la aventura y lo comunica correctamente puede alcanzar mucha más repercusión de la que logran destacados deportistas de las disciplinas tradicionales donde la exigencia deportiva y la competitividad es mucho mayor.

Esto supone una democratización del éxito deportivo pero quizás también un desplazamiento de la esencia del mismo, por denominarlo de alguna manera no valorativa (estoy en "modo objetivo ON" y no me apetece mojarme).

Reflexión #1: La excelencia en la comunicación está desplazando a la virtuosidad en la práctica deportiva.

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Vamos con la segunda.

Lo que acabamos de denominar "democratización del éxito deportivo" y la proliferación de medios de difusión amplificadores de las hazañas personales (redes sociales, blogs, etc.) hace que el deportista medio tenga mucho más accesible que nunca lograr cosas que le hagan sentirse orgulloso y elevar su autoestima en dirección al infinito.

Esto puede nublar a algunos, o por lo menos alterar su percepción de los pilares sobre los que tradicionalmente se sustentaba su día a día: trabajo, entorno afectivo, desarrollo personal en otras áreas, etc.

Mi recomendación habitual siempre ha sido: "haz algo de deporte cada día o al menos varios días a la semana, verás como tu calidad de vida mejora en un plazo breve de tiempo". Hoy lo sigo haciendo y sigo igual de convencido que siempre. Pero cada vez más tengo que decir a gente con la que tengo confianza: "ten cuidado y no te obsesiones con lograr hazañas deportivas, dale la importancia que tiene al asunto, no más". Ya ya, mola mucho machacarse, pero hay que pensar si ese estilo de vida es razonable y duradero.

Muy pocos son los que pueden hacer de este éxito mediático-deportivo una forma de vida sostenible. La autoestima de momento no da de comer. Es muy positiva pero siempre que no desequilibre las otras columnas del edificio vital que se construye día a día. Y no están los tiempos para descuidar según qué cosas.

Reflexión #2: La búsqueda del éxito mediático relativo puede pasar una factura importante en otras facetas de la vida.

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Y vamos con la tercera.

Ahora cambiamos de tercio. Esta última reflexión va destinada a los deportistas de éxito relativo en las disciplinas deportivas individuales tradicionales. Deportistas que tienen un gran mérito y que además en ocasiones se dejan muchas plumas en el camino, ya sea a nivel de salud, a nivel de entrada tardía en el mundo laboral, abandono de estudios, ingresos reducidos durante años esperando un salto en resultados o una clasificación para una competición internacional que no llega, etc.

El panorama para ellos creo que no es bueno. Una parte importante de los ingresos de estos deportistas han llegado tradicionalmente de aportaciones que de una u otra manera tienen su origen en la administración publica: becas de federaciones o de comunidades autónomas, ayudas de ayuntamientos, etc. No hace falta que cuente que las cuentas de las administraciones públicas están tiritando por los excesos cometidos durante un buen número de años.

En el ámbito privado la situación no es mejor. Siendo optimistas y considerando que el deporte ocupa cada vez un mayor porcentaje del tiempo de ocio de los ciudadanos y sigue liderando las audiencias de los medios de comunicación, vamos a considerar que la tarta puede mantener su tamaño a pesar de la crisis económica. Pero estos deportistas de las disciplinas tradicionales tienen que competir con cada vez más deportes, más eventos, y con los "campeones de bolsillo en búsqueda activa de espacio en medios de comunicación", de los que hemos hablado antes, para que les caiga un pequeño porcentaje de la inversión en publicidad o patrocinio de las empresas. Difícil tarea.

Reflexión #3: La administración pública en sus diferentes niveles va a mirar cada vez con una lupa de mayor graduación la inversión en actividades que no afecten a servicios básicos. Los patrocinadores privados van a dar prioridad a la repercusión mediática frente al mérito deportivo real. Vuelve el amateurismo a los deportes no sólidamente profesionalizados, salvo muy contadas excepciones de deportistas.

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En fin, la sociedad evoluciona cada vez más vertiginosamente en todos los ámbitos y el deporte no es ajeno a ello. En nuestra mano está analizar los cambios, valorarlos, posicionarnos, quejarnos si es algo que nos relaja, pero ante todo: adaptarnos.

Y dicho esto y para que os adaptéis a los nuevos tiempos quedáis todos invitados al próximo Campeonato del Mundo de Ganchillo Extremo, que va a ser apasionante. Van a participar las mejores especialistas mundiales. Un gran espectáculo.

03 mayo 2012

Enseñanzas en la pista

Esto se está terminando y no quería dejar de pasar la oportunidad de comentar estos dos momentos que para mí forman parte de la historia del Atletismo (con mayúsculas).

Ambos casos se diferencian por la fina línea que existe entre la arrogancia innecesaria y la satisfacción justificada. Parece claro de qué lado cae cada uno ellos, pero podría incluso estar sujeto a debate. Quizás sea una buena metáfora de situaciones que afloran en nuestro día a día.


1) Steve Ovett vs John Treacy - 5.000m en Crystal Palace (Londres), 1980

No hay mucho que comentar, las imágenes hablan por sí solas. El duelo lo protagonizan Steve Ovett, que acababa de proclamarse Campeón Olímpico en 1.500 metros y el irlandés John Treacy, que no era precisamente conocido por su gran final y que 4 años más tarde conseguiría la medalla de plata en el Maratón de los Juegos Olímpicos de Los Angeles.





2) Eamonn Coghlan - Campeonato del Mundo de 5.000m, Helsinki 1983

Este grandísimo atleta irlandés tiene posiblemente la trayectoria deportiva más impresionante y sólida alrededor de la distancia de la milla. Ha conseguido bajar de los 4 minutos en nada menos que en 83 ocasiones y hasta el momento es la única persona que ha sido capaz de hacerlo con más de 40 años (con 41 y además en pista cubierta, en la Universidad de Harvard). Actualmente es senador en su país.

En los primeros Campeonatos del Mundo de Atletismo (Helsinki 1983) disputó los 5.000 metros y a falta de 150 metros comenzó a celebrar la victoria sabiéndose ganador. Esta vez no salió mal.


Los motivos los explica en el vídeo que se puede ver a continuación, alrededor del minuto 7, aunque si tenéis tiempo mi recomendación es que lo veáis entero.

02 mayo 2012

Vinilo FM

Como muchos de vosotros conocéis, la emisora de radio Vinilo FM (96.2 en Madrid, aquí otros diales) emite los lunes y los jueves de 22 a 23 de la noche el programa "A tu ritmo", conducido por Luis Blanco y centrado en el mundo de la carrera a pie.

También se pueden descargar los Podcast de los programas antiguos desde la página web de la emisora.

Hace un par de semanas me llamaron para comentar algunas cosas. Se puede escuchar aquí, a partir del minuto 30.

01 mayo 2012

Transpiración vs Impermeabilidad

Estamos en la época idónea para buscar el máximo rendimiento de la combinación "transpiración / impermeabilidad" en las prendas, que es algo que nos suele dar muchos quebraderos de cabeza a los que salimos al exterior con la idea de hacer ejercicio susceptible de hacernos sudar en días lluviosos.

En principio son dos vértices opuestos, pero no tiene por qué ser así en la totalidad de los casos.

Antes de seguir con el tema un pequeño inciso para indicar que hay dos normas ISO para medir de manera estandarizada el rendimiento de las prendas en cada una de estas categorías. Otra cosa es que muchas marcas no nos informen de esos valores, quizás en muchos casos ni los conozcan.

La impermeabilidad se mide en schmerbers y la transpiración en g/m2/24h o RET (para el que este interesado hay muchísimos más datos en este magnífico post en carrerasdemontana.com sobre el asunto).

Yo la combinación que utilizo en estos días lluviosos es la chaqueta TOP R-LIGHT y el sobrepantalón ULTRALIGHT de Raidlight.

Ambas prendas utilizan la membrana patentada MP+ con moléculas hidrofílicas (valores de 15.000 schmerbers y 15.000 g/m2/24h) y el resultado es excelente.

En el caso del pantalón además lo estoy utilizando para otro tipo de situaciones que no tienen nada que ver con el deporte. En concreto cuando tengo que coger la moto en días con lluvia me viene estupendamente porque al tener una cremallera que permite la apertura lateral en su totalidad es muy cómodo para llevar encima de la ropa de trabajo y quitártelo rápidamente. Además luego se puede guardar en una bolsita del tamaño de un puño.

Muy chulo. Un gran avance en comodidad este año para mí.