Lo prometido es deuda y me dispongo a contar las vías alternativas de tratamiento que estoy utilizando para curar mi lesión.
Digo "mi lesión" de manera neutra y no le asigno un nombre concreto porque de hecho todavía no sé exactamente qué es lo que he estado padeciendo. Precisamente este lunes fui por primera vez en mi vida a un "traumatólogo" (no cuento los tratamiento de lesiones de baloncesto o esquí cuando era niño) y me encargó una resonancia y una radiografía que espero aclaren algo.
En cualquier caso, por lo que he extraído tras hablar con numerosas personas, es cada vez más habitual en los últimos tiempos la aparición de dolores difusos e irradiados por la zona superior de los isquiotibiales, músculo piramidal, psoas, isquión, glúteo bajo, etc. No sé si existe alguna relación con la evolución de los distintos sistemas de amortiguación y soporte de las zapatillas deportivas porque en los años 80 y 90 no eran tan habituales los problemas en esta zona.
Sea cual sea el origen y punto exacto de la lesión que me lleva molestando de manera discontinua desde hace un lustro (con un pico agudo estos últimos meses), tengo identificadas varias CAUSAS potenciales. Posiblemente haya sido una combinación de varias o de todas ellas:
- Acortamiento en los Isquios: mi flexibilidad es nula en ese grupo muscular.
- Muy baja movilidad articular en la cadera.
- Muchas horas sentado y posiblemente sin el protocolo correcto.
- Poca fuerza abdominal y dorsal.
- Tengo una zancada natural en la que la mayor parte del trabajo la realizan los isquiotibiales en detrimento de cuadriceps, gemelos, etc.
- Todo ello agravado por el esguince de tobillo que tuve el pasado septiembre, con el que perdí bastante movilidad en la articulación (todavía no la he recuperado al 100%) y que me ha hecho ser menos eficiente absorbiendo los impactos en la pierna izquierda, en la que tengo el problema.
Y éstas son las vías alternativas de TRATAMIENTO que he estado utilizando. No puedo garantizar que todas ellas hayan sido útiles, pero en cualquier caso mi mejora ha sido notable aunque la guerra no está todavía ganada:
- En primer lugar, me he estado tratando semanalmente con Carlos Herrero en
Masajes Milenio, que me ha soltado sobre todo la zona lumbar y me ha protegido la zona con
kinesiotape, fundamental para mantener algo de actividad suave en las épocas de dolor más agudo.
- En segundo lugar, he sustituido la silla de trabajo en el despacho por un balón de pilates. Tengo encargada también una
silla ergonómica para alternar en su uso.
- En tercer lugar, he fortalecido específicamente toda la zona central con ejercicios de yoga y con acondicionamiento físico. También he trabajado la musculatura de los isquiotibiales y he hecho ejercicios específicos para recuperar el 100% de movilidad en el tobillo. Me han resultado muy útiles blogs como
Entrena Listo, al que llegué por referencia de
Marc Roig.
- En cuarto lugar, en los momentos de dolor más agudo, he utilizado calor seco con una manta eléctrica en toda la zona lumbar y glúteos/isquios superiores.
- En quinto lugar, estoy corriendo entre 10 y 20 kms semanales descalzo (realmente con zapatillas
Five Fingers KSO, que aportan protección, pero no amortiguación) para reeducar la pisada. Siempre por cesped y en progresión.
- En sexto lugar, estoy utilizando de manera habitual al finalizar casi todos los entrenamientos un
rodillo de espuma compacta para auto-masajearme la zona afectada y relajarla.
- Y finalmente no puedo olvidar los siempre acertados consejos y opiniones que he recibido de
Francisco Gilo, al que siempre pongo como ejemplo de médico que se preocupa por la salud de los deportistas y la prolongación de su vida deportiva, en lugar de por el "aumento de rendimiento". Debería de ser lo habitual, pero no es tan común.
Espero que esta información le pueda resultar de utilidad a alguien con problemas similares.
Saludos.