Hay veces que me cuesta encontrar un motivo para escribir en este blog. Especialmente en épocas de reflexión tengo que releer varias veces los objetivos que me marqué inicialmente en el blog para plantearme si merece la pena hacerlo. Los he citado aquí varias veces. Eran y teóricamente son:
1.- Informar a mis amigos de cómo me van las cosas (y a curiosos y voyeurs).
2.- Actuar como elemento de motivación adicional de cara a entrenamientos y carreras.
3.- Mantener para mi uso propio posterior un diario de vivencias.
Pero en ocasiones no es fácil encontrar un significado en todo esto y a veces surgen las dudas sobre el sentido que tiene hablar públicamente sobre uno mismo, sobre todo cuando lo que se hace en la vida no es algo especialmente meritorio o extraordinario. A lo mejor la lectura habitual de muchos blogs de otras personas me ha llevado también a esa reflexión.
Quizás por eso en los últimos tiempos he incluido en el blog alguna revisión de producto o he citado ejemplos de otros ámbitos o áreas de conocimiento que me han parecido destacables. Por lo menos en estos casos la información puede ser de utilidad para alguien.
Pero hablar de uno mismo... bufff, en ocasiones da ya pereza.
Me imagino que seguiré haciéndolo, pero antes tengo que volver a encontrar la inspiración. Será cuestión de días, semanas o meses. Hasta entonces me despido.



